
Al fondo, sobre la ría, la terraza -atalaya de la ensenada que comparten Combarro y Campeloconvertida en un pequeño comedor que funciona con la misma filosofía que la tapería, pero a mesa y mantel.
En la parte baja la Taberna Leucoiña, gruta-taberna para ser más exactos y, frente a ella, la “terraza-jaima” acariciada entre hórreos por las suaves olas de la ría. Escenario perfecto para una cocina tradicional muy puesta al día, actualizada, donde prima el respeto a la materia prima y una excelente puesta en escena.e HG&T, con respecto a